Lorina, la hermana de Alicia, escucha atenta, como siempre, otra de sus muchas historias, a lo que
está acostumbrada desde pequeña.
-Alicia, tengo mucho que estudiar, no puedo entretenerme escuchando tus fantasías.
-Pero esta vez es verdad, lo he soñado.
-Es lo que me dices siempre, pero no te creo, llevas toda la vida entreteniéndome, yo también tengo cosas que hacer.
-Nunca me escuchas.
Alicia fue a contárselo a su madre, ya que Lorina no la escuchaba.
Su madre le dijo que los sueños a veces se hacen realidad, pero los suyos eran imposibles.
Alicia se dio cuenta de lo que su madre le dijo y desde entonces empezó a pensar de otra forma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario