jueves, 31 de octubre de 2013

CONTINUACIÓN DEL LIBRO " Estudio De Escarlata "

Al día siguiente de evaluar el caso, del doble asesinato de Enoch Drebber  y Joseph Stangerson. Llamaron a la puerta de Sherlock Holmes entorno a las nueve de la mañana, aquella persona insistía bastante en que le abrieran la puerta, como no era John Watson que esta vez gritaba desde la entrada del domicilio.


- ¡ Señor Holmes ! ¡ Señor Holmes !

- Buenos días Watson ¿que te sucede ?  - preguntó desde el balcón de su casa.

- Hay un problema con el caso ¿ me podría abrir para contárselo ?

- Si, perdóname ahora mismo bajo.


Sherlock bajó hacia la entrada le abrió la puerta a John, este esta vestido con unos zapatos elegantes azul marino, sus pantalones son negro azabache y poseía una gabardina beige. 
Estos mantenían una disputa sobre el caso y uno de los eslabones sueltos del caso que les seguía resistiendo sin resolver. 

- Holmes te habló del nombre que descubrimos en aquella sala tan poca iluminada, ¿ te acuerdas? 

- Si me acuerdo Rachel, en aquella pared le faltaba la l. Todo manchado de sangre, no se como no se me ha pasado por la cabeza ese detalle ¿ porque le faltaba esa letra? ¿que sucedió ? ...


Watson ya se había adelantado a eso, por primera vez en el caso del asesinato. Pues le costaba adaptarse a las palabras y decisiones del S.Holmes. Averiguó que Rachel era una antigua amante de E. Drebber y esta se habitaba al norte de Londres, en la calle Piccadilly.


Los dos se desplazaron a esta calle, por casualidad Rachel estaba en la entrada a su domicilio y Holmes consiguió una foto de ella, vestida de mujer humilde y pobre. Nos presentamos como es debidamente y  les hicimos varias preguntas sobre su relación con su amante Drebber ya fallecido, nos respondió : 

-Mi nombre lo escribió él porque decía que esa sala  oscura era su habitación de los recuerdos y si os fijasteis bien posee un baúl con todos los recuerdos desde su infancia hasta hace dos semanas que es cuando murió.

- ¿ y la sangre ? - preguntó Watson con cara de confusión.

- Seguramente será sangre de algunos de sus animales que tenía en un cortijo a las afueras de la ciudad.


Al acabar el día tan movido, Holmes y Watson se separaron cada uno a su casa hasta el día siguiente para empezar con otro caso que tenían entre manos, pero antes de todo Holmes dijo: 

-Nunca me cansaré de darle vueltas y mas vueltas a mi imaginación.

                                                              - FIN-    


No hay comentarios:

Publicar un comentario