Grete recogió fuerza y con mucha rabia entro en el cuarto de su hermano, al entrar su cara de asombro decía mucho.¿Qué vio?
El cuerpo de su hermano se levantaba y le decía:
-Hola de nuevo
-Hermano, que haces aquí, vivo, si ...
-No digas más, parecía que estaba muerto pero no lo estoy ¿no?
Juntos se unieron en un fuerte abrazo.
-Lo siento- dijo llorando la joven.
-No tienes por que sentirlo. La verdad yo hubiera hecho lo mismo. He sido muy costoso para esta familia.
Salieron juntos de la habitación, la siguiente persona que le vio fue su madre.
-Hijo- asombrada no se esperaba aquello.
-No tienes porque decir más.
Otro abrazo. Pero al ver a su padre eso no fue posible.
-Papa no quiero cruzarme más contigo ni una palabra, eres un cobarde querer olvidar un hijo en su habitación muerto ...
Con las lagrimas saltadas- No quise hacerlo pero me lo pedía el corazón. Sí soy un cobarde pero lo siento.
Pasaron los meses y la familia vivía feliz Gregor olvido su trabajo como viajante comercial y empezó a publicar libros sobre su experiencia como un bicho raro.
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